domingo, 24 de febrero de 2008

Come away with me - Parte XXI

Isabel esperó en la puerta del bar hasta que su hermana llegó con el coche. Se subió y suspiró llevándose una mano a la frente.
- ¿Cómo has terminado aquí?
- No lo sé. Debí de equivocarme de autobús.
María asintió.
- Deberías de descansar un poco Isabel, no puedes seguir a este ritmo, día tras día.
- Lo sé.
El resto del viaje lo hicieron en silencio. Con la radio apagada y sólo acompañadas por el ruido de las calles al pasar. Cuando llegaron a casa bajaron del coche y un pequeño ruido tintineó en la acera.
Isabel se volvió para ver a su hermana recoger algo del suelo.
- Isabel se te ha caído esto.
Era un pequeño anillo de oro.
- No es mío.
María lo giró entre sus dedos.
- Lleva tu nombre.
Isabel la miró extrañada y cogió el anillo. Y volteándolo en sus dedos vio su nombre escrito. Isabel Hinojosa. Aquello no tenía el menor sentido.
- Es bonito. Quédatelo.

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